martes, 21 de agosto de 2012

Oración de San Pío X, para rezarla después de la Comunión (21 de Agosto)

Has venido a visitarme

como Padre y como amigo

Jesús, no me dejes solo…

¡quédate Señor conmigo!


Por el mundo envuelto en sombras

soy errante peregrino,

dame tu luz y tu gracia…

¡quédate Señor conmigo!


En este precioso instante

abrazado estoy contigo

que esta unión nunca me falte…

¡quédate Señor conmigo!


Acompáñame en la vida

tu presencia necesito,

sin ti desfallezco y caigo…

¡quédate Señor conmigo!


Declinando está la tarde

voy corriendo como río al

hondo mar de la muerte…

¡quédate Señor conmigo!


En la pena y en el gozo

sé mi aliento mientras vivo.

Hasta que muera en tus brazos

¡quédate Señor conmigo!



San Pío X, ruega por nosotros

martes, 14 de agosto de 2012

ASUNCIÓN DE LA VIRGEN - AL CIELO VAIS, SEÑORA

 (Himno Litúrgico de Vísperas de la fiesta de la Asunción)

Al cielo vais, Señora,
y allá os reciben con alegre canto.
¡Oh quién pudiera ahora
asirse a vuestro manto
para subir con vos al monte santo!

De ángeles sois llevada,
de quien servida sois desde la cuna,
de estrellas coronada:
¡Tal Reina habrá ninguna,
pues os calza los pies la blanca luna!

Volved los blancos ojos,
ave preciosa, sola humilde y nueva,
a este valle de abrojos,
que tales flores lleva,
do suspirando están los hijos de Eva.

Que, si con clara vista
miráis las tristes almas desde el suelo,
con propiedad no vista,
la subiréis de un vuelo,
como piedra de imán al cielo, al cielo.
 

LA ASUNCIÓN DE MARÍA

Autor: José García Velázquez
Salamanca, 8 de agosto de 2010


Una mujer se ve subiendo al Cielo
entre cantos de gloria y alabanzas:
los Ángeles la elevan desde el suelo
perfumada de incienso y de fragancias.
En su vida terrena fue sencilla,
atenta a hacer de Dios la voluntad;
hizo el Señor en ella maravillas,
prendado de su amor y su humildad.
Unida siempre a Dios, que es Uno y Trino,
recibe de sus manos la corona,
justo premio al final de su camino,
a quien fue fiel Hija, Madre, Esposa.
Ha sido por los siglos de los siglos
inspiración de pintores y poetas,
que la supieron ver cuan buenos hijos:
es la Madre de Dios y Madre nuestra.

 

HIMNO A LA VIRGEN DE LA ASUNCIÓN A LOS CIELOS

Letra: Antonio Díaz Tortajada
Música: Israel Rodríguez Jiménez.


María murió porque la muerte
no es el final de la vida.
Es la muerte la puerta
que nos lleva hasta Dios.

María murió por no ser más
que el resto de los hombres.
Después en cuerpo y alma
se inició al cielo su asunción.

Porque amó como nadie en la tierra,
porque toda su vida fue un milagro de amor,
porque sólo era rica en pobreza,
María fue llevada a los cielos por Dios.

María murió porque la muerte
no es el final de la vida.
Es la muerte la puerta
que nos lleva hasta Dios.

María al cielo fue llevada
porque dios quiso hacerla
semilla de esperanza
para toda la humanidad.

lunes, 13 de agosto de 2012

ORACIÓN ANTE LOS JUEGOS PARALÍMPICOS 2012

Antonio DIAZ TORTAJADA (Sacerdote-periodista-poeta)


Señor de la belleza y de la vida:

Ponemos en tus manos a tantos hermanos nuestros

que viven los deportes paralímpicos.

¿Seremos capaces de amar algo fuera de lo hermoso y bello?

Por encima de lo bello y lo que nos repulsa

está la belleza que procede de Ti

y que imprimiste en el corazón de todo hombre y mujer;

esa belleza que llevamos en vasijas de barro,

unas rotas y otras cuarteadas.

Hoy, la dictadura de las opiniones comunes

sintonizan amigablemente con los criterios clásicos

permitiendo a muy pocos identificar la belleza

con algo que no sea la apariencia externa del cuerpo humano.

La belleza física es efímera y por tanto imperfecta.

Lo bello, lo auténticamente bello,

 no muere sino que se convierte en otra cosa bella.

Por todo ello, Señor, te damos gracias

por estos hermanos nuestros que contemplan el deporte

como elemento de superación física,

como un lugar de encuentro abierto a todos y a todas,

sin barreras ni exclusiones,

abriendo la puerta al desarrollo personal y social

de las personas que lo practican.

Esto es particularmente así para las personas con discapacidad.

Ellos e inspiran en los principios

de la promoción del esfuerzo físico y moral,

de la educación de la juventud

en un espíritu de respeto mutuo, de tolerancia y fraternidad.

El deporte para las personas con discapacidad física o psíquica

comporta la superación como una meta,

de un lado superar obstáculos externos

que dificultan el acceso al deporte por parte de estas personas,

y de otro lado la auto superación.

Es un reto para la igualdad respetando las diferencias,

 para ello, te pedimos, Señor,

que se adapte el deporte

a las limitaciones funcionales

de las personas con discapacidad

y es igualmente necesario eliminar las barreras,

no sólo las físicas, fundamentalmente las mentales y sociales.

Que el deporte sea un elemento

que facilite la integración social,

la cooperación y la solidaridad,

el trabajo en equipo y el sentido de pertenencia a un grupo.

Señor de la belleza y la vida:

Que el deporte, de los atletas paralímpicos,

practicado con pasión y vigilante sentido de la ética,

se convierta en escuela de sano espíritu competitivo,

de formación humana y los valores espirituales,

en medio privilegiado de crecimiento

personal y el contacto con la sociedad.

Que sepamos contemplar

por encima de las dificultades físicas,

que tan poco se valoran en nuestra sociedad,

La belleza del gesto por el cual la hermosura física

no decanta en fealdad sino que es sublimada;

una belleza que no podrá ser ya percibida exclusivamente

con los ojos del cuerpo

sino que precisará siempre de los del alma.

Es así que la belleza de la donación, del amor y de la virtud:

la belleza inmortal,

se descubre internamente, con los ojos del espíritu.

Con esos ojos quedamos fascinados

y somos aptos para aprender

que el atractivo del cuerpo no lo es todo.

La belleza del deporte paralímpico

es la marca que suele sonreír con esplendor en la bondad,

en la verdad y en el amor que hay en las obras que hacemos.

Si somos capaces de captar la belleza de un acto de amor,

 que sepamos esforzarnos

por dar el paso de lo meramente exterior

 a la realidad profunda que capta el espíritu,

lo que captamos dentro de nosotros;

así estaremos más preparados de percibir toda verdad,

bondad y amor que, en suma,

llevan la impronta de la belleza de estos animosos deportistas

que nunca caduca.

Quien busque con honestidad la belleza

será capaz de verla con los ojos del alma.

Y esos mismos ojos, indefectiblemente, nos llevarán al autor;

a ese autor que no tuvo apariencia humana en su pasión

y luego, resucitado, revestido por el valor de su acto supremo

de donación, es la Belleza misma.

Amén.

(Valencia, agosto 2012)

sábado, 28 de julio de 2012

Oración ante los Juegos Olímpicos 2012

(Autor: Antonio Díaz Tortajada, sacerdote y periodista)

Señor y Padre de todos los hombres:

Nos ponemos ante tu mirada benevolente

y ponemos en tus manos la vida, el trabajo y el esfuerzo

de todos los deportistas

que compiten por una corona que se marchita.

Ellos que compiten por los laureles de la victoria;

ayúdales a luchar también

para guardar la integridad de la persona humana

y alcanzar la corona imperecedera de la Eternidad.

Que los diversos deportes

que el hombre desarrolla en el estadio

le configuren y desarrollen una imagen integral de la persona;

Que toda actividad deportiva,

Sea del signo que fuere,

se realice según justos criterios

y tienda a desarrollar fuerza, agilidad, resistencia y armonía física,

y éstas a crecer y desarrollar las mismas energías interiores

convirtiéndose la escuela del deporte

en escuela de lealtad y de coraje,

de conformidad y de decisión

de paz y hermandad entre los pueblos.

Te pedimos, Padre,

que los deportistas de todas partes del mundo,

sus directivos, técnicos

Y cuantos se dedican a la noble causa

de la difusión de una sana práctica deportiva,

manifiesten el propósito de que sean

cada vez más numerosos los que,

templando el cuerpo y el espíritu en las severas normas

de las diversas disciplinas deportivas,

se esfuercen por conseguir la madurez humana necesaria

para medirse con las pruebas de la vida,

aprendiendo a afrontar las dificultades cotidianas

con valentía y a superarlas victoriosamente.

Que el buen juego, el estilo excelente y los resultados favorables

granjeen los aplausos y la admiración de las masas,

y ojalá puedan apreciar claramente en los deportistas

un modelo de respeto y de lealtad,

un ejemplo de compañerismo y amistad,

un testimonio de auténtica fraternidad.

Todo eso afina los espíritus y les hace percibir de cerca

lo sublime del ser humano y su auténtica dignidad.

Así se coopera también a la construcción de un mundo más pacífico

y, a la consolidación de la comunidad de los hijos de Dios: la Iglesia.

María, madre de Dios y Madre nuestra:

La vida misma es una competición y un esfuerzo

en busca de la bondad y la santidad.

Intercede ante tu Hijo Jesús para que todos los empeños, sacrificios y desvelos de los deportistas

sean colmados en ellos y en sus familias

por su amor su alegría y su paz.

Amén.

miércoles, 18 de julio de 2012

ORACIÓN ANTE LAS OLIMPIADAS 2012

Autor: Antonio DIAZ TORTAJADA
Sacerdote-periodista


Señor y Padre de todos los hombres:
Nos ponemos ante tu mirada benevolente
y ponemos en tus manos la vida, el trabajo y el esfuerzo
de todos los deportistas
que compiten por una corona que se marchita.
Ellos que compiten por los laureles de la victoria;
ayúdales a luchar también
para guardar la integridad de la persona humana
y alcanzar la corona imperecedera de la Eternidad.
Que los diversos deportes
que el hombre desarrolla en el estadio
le configuren y desarrollen una imagen integral de la persona;
Que toda actividad deportiva,
Sea del signo que fuere,
se realice según justos criterios
y tienda a desarrollar fuerza, agilidad, resistencia y armonía física,
y éstas a crecer y desarrollar las mismas energías interiores
convirtiéndose la escuela del deporte
en escuela de lealtad y de coraje,
de conformidad y de decisión
de paz y hermandad entre los pueblos.
Te pedimos, Padre,
que los deportistas de todas partes del mundo,
sus directivos, técnicos
Y cuantos se dedican a la noble causa
de la difusión de una sana práctica deportiva,
manifiesten el propósito de que sean
cada vez más numerosos los que,
templando el cuerpo y el espíritu en las severas normas
de las diversas disciplinas deportivas,
se esfuercen por conseguir la madurez humana necesaria
para medirse con las pruebas de la vida,
aprendiendo a afrontar las dificultades cotidianas
con valentía y a superarlas victoriosamente.
Que el buen juego, el estilo excelente y los resultados favorables
granjeen los aplausos y la admiración de las masas,
y ojalá puedan apreciar claramente en los deportistas
un modelo de respeto y de lealtad,
un ejemplo de compañerismo y amistad,
un testimonio de auténtica fraternidad.
Todo eso afina los espíritus y les hace percibir de cerca
lo sublime del ser humano y su auténtica dignidad.
Así se coopera también a la construcción de un mundo más pacífico
y, a la consolidación de la comunidad de los hijos de Dios: la Iglesia.
María, madre de Dios y Madre nuestra:
La vida misma es una competición y un esfuerzo
en busca de la bondad y la santidad.
Intercede ante tu Hijo Jesús para que todos los empeños, sacrificios y desvelos de los deportistas
sean colmados en ellos y en sus familias
por su amor su alegría y su paz.
Amén.


Valencia, julio de 2012